Alimentos con Cobre

El cobre, también conocido por su abreviatura de elemento químico (Cu) y su número atómico (29), es un metal de origen natural que se encuentra en muchos alimentos y bebidas en la actualidad. Como componente de la dieta, desempeña un papel central en la promoción de una buena inmunidad a las enfermedades transmisibles. También actúa como un refuerzo de energía natural y antioxidante.
Los adultos sanos deben consumir al menos 900 mcg de cobre cada día. Este mineral ha sido conocido por la humanidad desde hace más de 10.000 años y se puede encontrar en muchas herramientas prehistóricas y obras de arte. Como una adición en la dieta, se encuentra en alimentos como los mariscos, la col rizada, las setas y frutos secos.

Signos de la falta de Cobre

Cuando las personas consumen cobre en los alimentos, gozan de buena salud general tanto física como mental. La deficiencia de cobre puede contribuir a complicaciones de salud graves como la osteoporosis y daños en los nervios. Además de tener huesos frágiles, los individuos con deficiencia de cobre también pueden experimentar hormigueo de los nervios y entumecimiento en la cara y las extremidades.

La deficiencia de cobre también causa una condición conocida como síndrome de Menkes. Esta enfermedad causa graves discapacidades intelectuales, así como vómitos, diarrea y deshidratación. Los enfermos de síndrome de Menkes también experimentan las arterias rotas, pérdida de cabello y la pérdida de la pigmentación de la piel. Para recuperarse de esta enfermedad grave y alteración de la vida, los pacientes deben someterse a extensas pruebas de sangre y también recibir inyecciones de cobre.

Exceso de Cobre

Debido a que el cobre es un metal tóxico si se consume en exceso, es importante para la gente controlar el consumo de este mineral. Una sobredosis de cobre es difícil porque la FDA supervisa su adición a los alimentos y bebidas de cerca. Sin embargo, todavía es posible, aunque poco frecuente, consumir demasiado cobre.
El exceso de cobre puede causar una condición conocida como la enfermedad de Wilson. Esta enfermedad se presenta por el desarrollo anillos de color verde y oro alrededor de las pupilas de una persona. También provoca letargo, babeo, y movimientos musculares entrecortados, entre otros síntomas. En los casos más graves, los pacientes pueden tener que someterse a un trasplante de hígado para recuperarse completamente de la enfermedad.